Cruceros baratos: las medidas de seguridad y el Costa Concordia como ejemplo práctico


Si hay un fenómeno vacacional en auge, ése es el de los cruceros. Con el comienzo del nuevo siglo, con el llamado “efecto 2000” llegó el auténtico “boom” de este tipo de paquetes comerciales. Desde que aquel icono publicitario llamado Curro nos enseñara que el Caribe ya no era algo tan lejano ni inaccesible, el turismo español ha llevado a cabo un redescubrimiento de aquella zona. Por tanto, confluían dos factores. Por un lado, una forma distinta de viajar (un bonito itinerario en barco con una pulserita que incluye todo tipo de consumiciones, más las paradas de rigor en las diferentes playas). Por otro, un claro destino favorito: El Caribe.

De esta forma fueron pasando los años, y cada vez era más común ver entre las ofertas de los operadores de viajes, un crucero. A ello hay que añadirle que, por aquel entonces, se fue extendiendo el comercio turístico on line. Las viejas agencias de viajes ya no eran necesarias, puesto que desde un ordenador podía reservarse un vuelo más rápido, y sobre todo más barato. Sin embargo, el crucero como producto era aún algo selecto en cuanto al precio.

Poco a poco se fue extendiendo la oferta, lo que unido a la aparición de las compañías low cost hizo que fueran descendiendo los precios. Ya era muy habitual tener a un amigo o conocido que hubiera disfrutado de un crucero, y más aún que hubiera estado en El Caribe, donde las playas y la noche eran ya terreno conquistado para los españoles más jóvenes. En esta tesitura, comienzan a aparecer los primeros operadores especializados en cruceros. Cabe destacar que, entre éstos, no existe ninguno low cost como tal. Simplemente la fuerte y amplia competencia existente, hace que los precios caigan. Por tanto, desde hace pocos años, es visible un nuevo cambio de concepto entre las ofertas de cruceros que recibimos. “Por qué no disfrutar de las inmensas maravillas del Mediterráneo”. Seguía el mismo modo, pero cambiaba el destino favorito.

Eran y son muchos los itinerarios que se ofertan por el Mediterráneo, que a día de hoy se encuentra rodeado de cruceros a bajo coste. Pero, conviene saber por qué en muchos casos se encuentran cruceros a precios irrisorios, más allá de por la gran competencia que hay. Como decíamos al principio, la mayor parte de la oferta de este tipo comenzó en el año 2000. Desde entonces, la actividad, desgaste y uso que han soportado los navíos ha sido altísima. Tanto que, a veces, las navieras llevan a cabo los llamados “cruceros de reposición” para exprimir al máximo la productividad del barco. Se trata de utilizar los itinerarios que deben hacer los navíos para trasladarse a otro punto donde va a comenzar otro crucero tras el final del anterior, con otra improvisada ruta comercial. De esa forma, como el barco tenía que hacer igualmente ese trayecto de forma forzosa, dicho viaje ya está amortizado. A partir de ahí, los precios son de saldo, puesto que todo lo que se venda ahí será un beneficio a más.

Por este tipo de cosas, hay que estar muy atento a la fecha del navío o al tipo de crucero. El hecho de que sea un barco con mucho desgaste, o un crucero de reposición, siempre hace descender los precios. En este punto, y con el claro y desgraciado ejemplo del Costa Concordia, las autoridades competentes han tomado medidas de cara a garantizar las medidas de seguridad y mantenimiento. Aquella vez fueron más de 30 personas las fallecidas en un crucero por el Mediterráneo en La Toscana. Tras el revuelo que levantó este hecho sobre las causas que conllevaron el accidente de enero de 2012, en noviembre de 2012 la CLIA (Cruise Lines International Association) y el ECC (European Cruise Council) presentaron un importante paquete de medidas nuevas a cumplir por los navíos comerciales. Aun así, y ya en febrero de 2013, cinco marineros perdieron la vida en un crucero La Palma al caer al mar verticalmente en un bote quedando atrapados bajo el mismo.

Cuando se quiera hacer un crucero, mejor por las calmadas aguas de Riviera Maya y a través de alguna compañía de reputación.