Impuesto de sucesiones y donaciones: ley y reglamento en las distintas comunidades


Efectivamente, en esta vida no hay nada gratis, y ni las herencias, ni los legados ni las donaciones constituyen una excepción, pues los tres están gravados con un temible impuesto aplicable también en el caso de la percepción de un seguro de vida si el contratante y el beneficiario no son la misma persona.

Como muchos otros impuestos, el que existe sobre sucesiones y donaciones (ISD) se aplica en todo el país pero es competencia de las comunidades autónomas, lo que significa que son los gobiernos regionales los que determinan los tipos y los coeficientes reductores. Por supuesto, y también al igual que en el caso de la mayoría de los impuestos, el ISD ha experimentado subidas en los últimos tiempos, subidas que, según los recaudadores de impuestos, son de carácter puntual.

Algunas preguntas importantes:

¿Quién paga el ISD, es decir, quién es el sujeto pasivo? La persona que recibe la herencia, la donación, el legado o el beneficiario en el caso de los seguros de vida.

¿Cuánto debe pagar? Un porcentaje sobre el valor neto (el real menos las cargas y los gastos deducibles) de los bienes recibidos. El porcentaje, como se ha señalado, lo marca cada autonomía.

¿Cuándo debe pagar? Puesto que se trata de una competencia regional, son las autonomías las que reclaman el abono del ISD; tienen cuatro años para solicitarlo (¡si no es así, prescribe!). Una vez que lo ha hecho, el sujeto pasivo cuenta con seis meses para pagar, en el caso de las sucesiones, y con treinta días si hablamos de una donación.

¿Dónde se paga? En caso de herencia, en la comunidad de residencia del fallecido. En caso de donación, en el lugar donde se encuentren los bienes o en el de residencia del beneficiario.

¿Y qué pasa con las reducciones? Existen reducciones de carácter estatal y de carácter regional, la mayoría relacionadas con cuestiones sobre grados de parentesco, minusvalías y edad de los perceptores. Lamentablemente, con la crisis todas las comunidades han decidido recortar de forma drástica este tipo de bonificaciones.

¿Es justo este impuesto? En tiempos de crisis lo más común es que quien cobra los impuestos y quien los paga tengan dificultades para entenderse, pero el ISD se considera particularmente injusto, pues suele gravar bienes que ya han sido gravados (por no hablar de la delicadez del momento en el caso de las herencias…).