Regalos de empresa: desde baratos hasta originales pasando por personalizados para conseguir clientes


La cultura de “lo gratis” es una de las herramientas más antiguas del marketing para atraer clientes. Imagine que usted va al supermercado y ve dos botes de gel, con uno de ellos le regalan una esponja. Probablemente compre ése pensando, “¡Qué bien!, me regalan al esponja”. Si se parase a pensar, probablemente ni necesite la esponja ni el precio de una esponja le vaya a suponer un problema en su contabilidad mensual, si tuviera que comprarla.

Es inherente al ser humano, se siente halagado cuando hay un regalo de por medio y las empresas lo han entendido así desde hace años. El regalo de empresa es una manera de publicitar nuestro negocio sin invadir al cliente sino halagándole. El mundo del regalo de empresa ha evolucionado desde los tradicionales calendarios de cartera con el equipo de fútbol o la chica ligerita de ropa, los mecheros y los bolígrafos hasta viajes, experiencias únicas en maravillosos spas o invitaciones gastronómicas en selectos restaurantes. Este mundo es como el de los detalles de las bodas, al final en cierto modo también queremos que nuestro cliente se lleve un grato recuerdo de nosotros y a través de ese canal, conseguir que vuelva a nosotros cuando necesite de algún producto o servicio que nosotros vendamos.

No es necesario gastarse una cantidad ingente de dinero para impactar al cliente, básicamente sería imposible puesto que muy pocos negocios aguantarían este nivel de gasto en regalos. Sí hay que gastar cantidades ingentes de imaginación e ingenio. Por supuesto hay que diferenciarse del resto, los artículos de bazar chino son muy económicos pero están ya muy vistos. Ningún cliente le recordará por haberle regalado “lo de siempre” así que ponga a trabajar la creatividad.

Dentro del espectro de detalles económicos puede fijarse en las pegatinas para personalizar una botella de vino –ya si le llega el presupuesto regale la botella de vino personalizada-, o en detalles de este tipo que llegan hasta el punto álgido de las personas: las emociones. Está demostrado que si conseguimos tocar la fibra sensible de nuestro cliente, tenemos más probabilidades de que vuelva. Dentro del campo de los detalles económicos, la tecnología ha abierto una nueva puerta. Los llaveros USB con formas originales: llaves, animales… Son un detalle útil que además recordará a su cliente quién se lo regaló cada vez que lo use. Y ¿qué le parece unos guantes para el teléfono táctil? Por menos de dos euros el par puede tener unos y son realmente prácticos en los días de invierno cuando la sola idea de quitarse los guantes para contestar el teléfono nos hace temblar de frío.

Si su presupuesto es mayor y tiene pensado regalar algo especial a sus clientes vip apueste también por lo original: experiencias tipo aventuras, gadjet tecnológicos o un curso de cocina especializado pueden ser la opción perfecta para impactar a su cliente. La emoción. Sensaciones placenteras que construyan un canal positivo del comprador hacia nosotros.